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Fallece cubano Eusebio Leal, tenaz velador del patrimonio

Autor: AP

31 Jul 2020

Fallece cubano Eusebio Leal, tenaz velador del patrimonio

ARCHIVO - En esta foto de archivo del 14 de agosto de 2015, el historiador de La Habana, Eusebio Leal Spengler, a la derecha, señala algo al entonces secretario de Estado estadounidense, John Kerry, mientras miran dentro de un auto clasico estacionado en la Vieja Habana, Cuba. Leal falleció en la isla, según anunciaron el viernes 31 de julio de 2020 medios oficiales cubanos. (AP Foto/Ramón Espinosa, Archivo
Foto AP

LA HABANA  — Eusebio Leal Spengler, quien transformó a La Habana Vieja de un depauperado barrio marginal hasta convertirlo en un ejemplo de restauración y el polo turístico más importante de la isla sin desalojar a sus humildes residentes, murió el viernes, informaron medios oficiales cubanos. Tenía 77 años.

Leal batalló contra un cáncer en los últimos años. De conformidad con el pedido de su familia, sus cenizas serán conservadas hasta que la actual pandemia del coronavirus sea controlada y se le pueda rendir un homenaje en el Capitolio, se indicó.

El gobierno decretó duelo oficial para el sábado, por lo que la bandera cubana se mostrará a media asta durante toda la jornada.

La noticia de su fallecimiento generó de inmediato una gran cantidad de mensajes de condolencia que recordaron su figura.

“Celebremos su maravilloso paso por la vida, demasiado breve para quienes le quisimos por su obra y por sí mismo. Hay que seguir por sobre esas huellas, la paciente e infinita labor de salvar el patrimonio de nuestra #Cuba”, escribió el presidente Miguel Díaz-Canel en su cuenta de Twitter.

Para muchos, Leal, cuyo cargo oficial era “Historiador de la Ciudad de La Habana”, fue el verdadero genio tras el rescate del casco antiguo de la urbe, devenido durante décadas en un espacio hacinado, plagado de solares y derrumbes.

“Llamar la resurrección de lo que parecía como muerto, resultaría a miradas pueriles una cruzada romántica. Y si así fuera no nos desentendemos ni avergonzamos de ser románticos en tiempos señalados por acontecimientos apocalípticos”, expresó alguna vez Leal.

“Nuestros menesteres proyectan otras formas de la esperanza: aquella que nace de la recuperación de la memoria, del sueño compartido por muchos de crear un nuevo orden”, agregó con esa retórica barroca que lo hizo famoso en la isla y el extranjero.

Nacido en La Habana el 11 de septiembre de 1942, Leal mezcló su talento como intelectual con su capacidad de empresario creando un mecanismo por el cual de los negocios estatales abiertos en La Habana Vieja --hostales, tiendas o restaurantes-- obtenía los recursos para reinvertir en nuevas restauraciones que atraían a turistas y personalidades.

Con este esquema logró sacar partido del rico patrimonio de La Habana Vieja para mejorar también radicalmente la calidad de vida de sus habitantes --mejorando la infraestructura como el abasto del agua o aliviando los drenajes sanitarios-- y aportar a la economía siempre crítica de la pequeña isla agobiada tras la caída de sus socios soviéticos y bajo presión de las sanciones de Estados Unidos.

Al mismo tiempo y durante muchos años podía vérselo caminar solo por las calles de La Habana Vieja, hablando con los vecinos, escuchando sus reclamos o sugerencias. Sus detractores en la isla solían criticar su testarudez y entre los opositores su apego a la revolución cubana.

Leal usó gran parte de las ganancias que dejaba el turismo en los comercios bajo su administración para mejorar edificaciones, restaurar museos, arreglar monumentos y hasta volver a su función inicial la que fuera la primera universidad habanera, la de San Gerónimom¡, o emprender la reparación del emblemático Capitolio, símbolo de los tiempos de la república y el cual volvió a sede parlamentaria.